
La publicación del borrador del pacto ha permitido a la ciudadanía interesada hacer comentarios, aportar enmiendas y participar activamente en los debates para su construcción colectiva. El plazo para presentar enmiendas termina el 9 de febrero.

El proceso de redacción del Pacto de ciudad por los derechos digitales y las tecnologías democráticas llega a la fase final con el cierre del periodo de propuestas y debate. El pacto continúa avanzando con la participación directa de la ciudadanía. Esta iniciativa nace con el objetivo de garantizar que la digitalización en Barcelona sea justa, equitativa y sostenible, y cuenta con la implicación ciudadana como elemento clave para su buen funcionamiento.
Durante el periodo de propuestas y debate, la iniciativa —coordinada por laOficina Técnica del Canódromo – Ateneo de Innovación Digital y Democrática y la Dirección de Servicios de Participación e Innovación Democrática— ha impulsado un proceso participativo a través de la plataforma decidim.barcelona. Este espacio ha servido para definir colectivamente cómo debe ser la digitalización de la ciudad y se han abordado cuestiones como el acceso a los datos, el uso de la inteligencia artificial en la gestión pública o el refuerzo del ecosistema tecnológico local. Mediante la plataforma, la ciudadanía ha podido consultar el borrador del pacto y presentar enmiendas antes de que se apruebe definitivamente.
Sesiones de trabajo y enmiendas ciudadanas
El 14 de enero pasado, el Canòdrom celebró una sesión de trabajo con la Mesa de Entidades del Tercer Sector Social de Catalunya, con el objetivo de abrir un espacio de debate para recoger comentarios y enmiendas. El encuentro ha sido valorado muy positivamente por la organización y se ha destacado el carácter constructivo de las aportaciones. Entre los temas más debatidos está la digitalización diversa y transversal, la alfabetización digital y el uso de tecnologías democráticas, así como la autonomía tecnológica.
En cuanto a las enmiendas presentadas por la ciudadanía, uno de los ámbitos que ha suscitado más debate ha sido el uso de una inteligencia artificial justa, de proximidad y de interés público. El objetivo del proceso participativo es llegar al máximo de personas posible, lo que ha permitido reunir perfiles diversos, tanto individuales como asociativos, con visiones plurales sobre el futuro digital de la ciudad y el uso de las tecnologías.
Validación de la propuesta
A partir del 10 de febrero, el Pacto iniciará una nueva fase centrada en el seguimiento y la validación de la propuesta, a cargo del grupo motor. Este grupo está formado por ocho personas con una trayectoria reconocida en el estudio y la defensa de los derechos digitales y las tecnologías democráticas en la ciudad, procedentes del ámbito académico, de la Administración pública y del sector social, con el acompañamiento de la Oficina Técnica del Canódromo.
Entre las personas participantes destacan el investigador Efraín Foglia; las investigadoras Liliana Arroyo y Alba Soler; Pau Balcells, del Servicio de Datos Abiertos de Barcelona, así como personas referentes del activismo digital como Marga Padilla, Simona Levi y Ali González.
Un espacio permanente de debate y cocreación
Más allá de esta primera sesión presencial, el pacto prevé la creación de una estructura organizativa que garantice la participación ciudadana continuada. Se prevé la constitución de una asamblea anual, varias comisiones de trabajo sobre ejes temáticos específicos —como la inteligencia artificial, el programario libre, los derechos digitales o los datos abiertos— y el mantenimiento de un espacio estable de gobernanza digital que permita seguir haciendo aportaciones de manera permanente.
La propuesta asume el carácter consultivo del pacto, tal como establece el Reglamento de participación ciudadana del Ayuntamiento de Barcelona, con la voluntad de que se convierta en un espacio real de contraste y cocreación entre múltiples agentes sociales con capacidad de incidencia en las políticas públicas.



